Hábitos de alimentación saludable y sostenible

Los hábitos de alimentación saludable y sostenible son fundamentales para mantener una vida en armonía con el medio ambiente. En este artículo vamos a hablar sobre algunos de los hábitos más importantes que puedes adoptar para llevar una alimentación equilibrada y respetuosa con el planeta.

  1. Come alimentos de temporada y locales

Una de las mejores maneras de comer de forma sostenible es comprar alimentos que sean de temporada y locales. Estos alimentos son producidos en la zona en la que vives, lo que significa que no requieren grandes desplazamientos para ser transportados y no necesitan ser cultivados en condiciones artificiales, lo que reduce su impacto medioambiental.

  1. Aprende a cocinar

Aprender a cocinar es una habilidad esencial si quieres llevar una alimentación saludable y sostenible. Cocinar tus propias comidas te permite controlar los ingredientes que utilizas y reducir el consumo de alimentos procesados. Además, cocinar es una forma de conectarte con los alimentos y apreciarlos de manera más consciente.

  1. Evita los alimentos procesados

Los alimentos procesados suelen estar llenos de ingredientes artificiales, aditivos y conservantes que no son saludables para nuestro cuerpo ni para el medio ambiente. Por ello, es importante reducir el consumo de alimentos procesados y optar por alimentos frescos y naturales.

  1. Consume grasas saludables

Las grasas saludables son fundamentales para una alimentación equilibrada. Opta por grasas saludables como las presentes en el aguacate, el aceite de oliva o los frutos secos y reduce el consumo de grasas saturadas presentes en alimentos procesados o carnes.

Hábitos de alimentación saludable y sostenible

  1. Incluye alimentos ricos en fibra

Los alimentos ricos en fibra son fundamentales para una alimentación saludable. La fibra ayuda a regular el tránsito intestinal, lo que es esencial para mantener una buena salud digestiva. Además, los alimentos ricos en fibra suelen ser más saciantes, lo que puede ayudarte a controlar el apetito y evitar el consumo excesivo de alimentos.

  1. Bebe suficiente agua

El agua es esencial para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. Beber suficiente agua ayuda a mantener una buena hidratación, lo que es importante para mantener una buena salud renal y prevenir la aparición de infecciones urinarias. Además, participa en el buen funcionamiento del cerebro y los nervios. Proporciona minerales esenciales como el calcio, magnesio y flúor que sirven para fortalecer los huesos y los dientes y retrasa el proceso de envejecimiento. Se recomienda beber entre 1,5L y 2 Litros de agua al día.

  1. Compra a granel

Comprar a granel es una forma sencilla de reducir el consumo de envases y residuos. Opta por comprar tus alimentos a granel y utiliza tus propias bolsas y recipientes reutilizables para transportarlos.

Problemas de una mala alimentación

En España, los hábitos alimenticios han cambiado mucho en los últimos años, y el estilo de vida actual, caracterizado por la falta de tiempo y la prisa, hace que muchas personas no puedan seguir una alimentación saludable.

En la mayoría de los casos, las personas consumen en exceso proteínas, grasas de origen animal, calorías, azúcares y alcohol, lo que provoca carencias de nutrientes esenciales que pueden afectar negativamente al bienestar y aumentar el riesgo de sufrir enfermedades y problemas de salud.

De hecho, diversos estudios han demostrado que algunas de las enfermedades más comunes en los países desarrollados, como la hipertensión arterial, los problemas cardiacos, la osteoporosis, la diabetes, la obesidad y los trastornos digestivos, pueden estar directamente relacionados con los hábitos alimentarios y nutricionales de las personas.

Campaña de la AESAN

Con el fin de ayudar a los consumidores a elegir alimentos y bebidas nutritivos, saludables y sostenibles que les brinden beneficios tanto a su salud como al planeta, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha lanzado una campaña que busca crear un entorno alimentario favorable. Esto reduciría el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, que son una de las principales causas de mortalidad en la sociedad actual.

La Organización Mundial de la Salud indica que llevar una dieta saludable y realizar actividad física de forma habitual son factores clave para mantener una buena salud durante toda la vida.

Una alimentación saludable es aquella que incluye una variedad de alimentos frescos y de temporada, como frutas, hortalizas y legumbres, y limita el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados con alto contenido en sal, azúcares añadidos y grasas saturadas.

La dieta mediterránea, que ha sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, cumple con estos criterios y se basa en una gastronomía de proximidad y una cocina comprometida con el territorio.

Por tanto, se recomienda aumentar el consumo diario de alimentos de origen vegetal, como frutas, hortalizas y legumbres, preferir cereales integrales y grasas saludables como el aceite de oliva y los pescados azules, y beber agua del grifo siempre que sea posible.

También se aconseja reducir el consumo de carnes procesadas, grasas saturadas, azúcar y sal, y realizar actividad física en lugar de llevar un estilo de vida sedentario, ya que cualquier tipo de actividad física es beneficiosa para la salud.

En resumen, los hábitos de alimentación saludable y sostenible son fundamentales para mantener una buena salud y contribuir a un buen cuidado de nuestro planeta. Porque cuidándonos a nosotros, cuidamos del medio ambiente. Desde Formacuida fomentamos este tipo de comportamiento y uso de la comida, y puedes contar con nosotras para formarte en este aspecto. Te esperamos.

 

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