Actividades para personas mayores dependientes

Desde hace años, la medicina insiste en el concepto de envejecimiento activo, tanto para individuos como para la población en general. El ejercicio físico y el mental son esenciales para lograr este envejecimiento en el que cumplir años no suponga, en muchos casos, una merma en la calidad de vida. Sin embargo, cuando trabajamos con personas con limitaciones físicas o cognitivas importantes, ese ideal parece una ilusión al familiar encargado del cuidado, si no se le proporciona la información adecuada. Existen numerosas actividades para personas mayores dependientes y, en esencia, son las mismas que se aplican al resto de la tercera edad, tan solo adaptadas. Requieren, por tanto, un diseño personalizado, aunque la idea es sencilla: todo lo que pueda hacer como el resto de gente de su edad, debería hacerlo.

Ejercicio físico

Aunque la persona a tu cuidado tenga limitaciones físicas, casi seguro que no se encontrará completamente impedido, de modo que puede seguir una rutina de ejercicios adaptados. A veces los ejercicios se realizarán con menor arco de movimiento, otras eliminando los que implican riesgos para esa persona.

En principio, caminar y andar en bicicleta son dos ejercicios excelentes para un envejecimiento saludable. Pero, para poder andar en bicicleta, hace falta que el equilibrio no se encuentre comprometido y poder mover las piernas. Cuando falla el equilibrio, pero no las extremidades, la bicicleta estática o las caminatas, acompañado y con la ayuda de dos bastones, pueden ser la solución. Y, si no es así, existirán ejercicios más suaves, tipo Pilates o aquagym.

El ejercicio físico ayuda a ralentizar el deterioro cognitivo. Para optimizar sus beneficios, lo ideal es efectuarlo en compañía de otras personas con necesidades similares o, al menos, con el cuidador. Toda mejora, por pequeña que sea, va a repercutir positivamente en el estado anímico del paciente.

Recuerda que la mejora no solo se mide en número de repeticiones o distancias recorridas, también puede verse en una mejora de la rigidez o en un menor articular.

Actividades para personas mayores dependientes

Mucho más que gimnasia mental

Los ejercicios de estimulación cognitiva para personas mayores siempre son recomendables, pero la estimulación cognitiva va mucho más allá del entrenamiento mental con el fin de evitar el deterioro prematuro.

Este grupo de terapias se pueden adaptar a personas de cualquier edad, reforzando las áreas que necesiten mayor rehabilitación: orientación espacial, motricidad fina o recuperación de la autonomía en tareas cotidianas. No son exclusivas de mayores, de hecho, las personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares se benefician mucho de este tipo de estimulación, adaptado a sus lesiones.

Juegos de mesa o de cartas

Los juegos de mesa o de cartas se clasifican por la edad mínima recomendada. Esto te puede dar una pista de la complejidad. Hay juegos que gustan tanto a grandes como a pequeños, de modo que unas instrucciones sencillas no implican que el juego sea aburrido.

Caligrafía

La caligrafía y algunas manualidades mejoran la motricidad fina de las manos. No deben imponerse a modo de deberes escolares, sino como algo opcional y divertido.

Un libro de cuentos o poemas

Ser mayor no es impedimento para disfrutar escribiendo cuentos, relatos o poemas. Solo necesitáis una libreta, un lápiz o un bolígrafo, y alguien interesado en leer lo que el autor desee transmitir.

En todos los casos, al realizar actividades para personas mayores dependientes el paciente mejora su autoestima y reduce los niveles de ansiedad causados por el hecho de verse impedido o dependiente.

Actividades sociales y culturales

El ser humano es un individuo social, por naturaleza. De ahí la conveniencia de realizar los ejercicios que sean posible acompañado, pero hay más maneras de socializar.

¿Qué tal unas clases para personas mayores de ganchillo o pintura? ¿Y recordar, o atreverse con un nuevo idioma? Sin prisas, con el objetivo de disfrutar por encima de otro tipo de avance.

Acudir al teatro o a charlas de temas que interesen a la persona a la que cuidamos también será muy estimulante para ella y, casi seguro, para ti. ¿Y por qué no romper la rutina semanal e ir mañana a un museo?

Por último, no pierdas de vista los viajes adaptados a personas con discapacidad. Son otra manera de estimular la mente y cultivar relaciones sociales.

Voluntariado

Puedes beneficiarte de algunos programas de voluntariado o colaborar vosotros, tú y la persona a tu cuidado, con los programas de algunas entidades.

Aunque parezca contradictorio, una persona mayor y dependiente puede tener cosas intangibles que aportar a otras personas que también necesitan ayuda, en forma de conocimiento o con una charla para aliviar la soledad de gente que vive completamente sola.

 

La lista de actividades para personas mayores dependientes es más extensa que la de las personas mayores sin alguna limitación, porque se adaptan a cada grupo de pacientes para potenciar las áreas que necesitan rehabilitación y mejorar la autoestima, entrenando también esas facultades que no se han visto afectadas por la edad o la enfermedad.

Si vives en una población grande o mediana, incluso podéis trazar un plan conjunto al gusto de ambos, con una terapia física para la persona a tu cuidado, y coordinando las actividades culturales o sociales.

Si necesitas ayuda a domicilio para llevar a cabo actividades para personas mayores dependientes por incompatibilidad con tus horarios, o deseas aprender cómo cuidar mejor a esa persona dependiente a tu cargo, contacta con nosotras. Apostamos por un abordaje integral en el cuidado y el acompañamiento, tanto a pacientes o mayores como al propio cuidador, para mejorar la calidad de vida de ambos.

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